Consejos para consumir aceite de oliva y disfrutar plenamente de sus beneficios

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Es uno de los productos básicos e imprescindibles de la dieta mediterránea. Sus propiedades cardiovasculares han sido constantemente comprobadas. Es protagonista de numerosos estudios que enarbolan su capacidad para reducir el estrés oxidativo, así como frenar el avance de enfermedades neurodegenerativas… pero a pesar de todo, su consumo no debe ser desmesurado.

El aceite de oliva es conocido como el oro líquido de la gastronomía. Y es que es innegable el sabor que aporta a diferentes recetas; desde una sencilla ensalada, hasta un pescado al horno, o un guiso tradicional. Por su contenido en ácido oleico y vitaminas A, D, E y K, el aceite de oliva favorece la absorción de minerales y facilita el proceso digestivo. Por sus compuestos fenólicos, es uno de los alimentos con mayor poder antioxidante.

Pero no solo disponer de él en casa es suficiente. Su conservación resulta fundamental para que se mantenga en perfectas condiciones de sabor y aportes nutricionales. El aceite de oliva ha de guardarse en recipientes de vidrio, latón impermeabilizado y/o acero inoxidable. Nunca deben rellenarse recipientes que contengan restos de asientos de aceites viejos. Siempre se deben limpiarse a conciencia ya que de lo contrario, corremos el riesgo de que el aceite se enrancie.

 

5 consejos para consumir aceite de oliva de la manera más apropiada y provechosa

 

  • Controla las cantidades con la ayuda de una cuchara. Esta medida de aceite de oliva contiene unas 108 calorías aproximadamente. Además de controlar el aporte calórico, no lo desperdiciaremos, ya que su precio no suele ser barato.
  • Su sabor es muy puro si lo consumimos en crudo. No obstante, debemos tener cuidado de que no se nos queme. Un claro indicador de que el aceite de oliva está quemado es el humo blanco. No te pases con la temperatura y mantenla estable.
  • Reduce considerablemente y para ocasiones muy puntuales, las recetas de fritos como empanados y rebozados, ya que se necesita una mayor cantidad de aceite de oliva. Los productos pueden absorber aceite, haciéndose más grasientos y pesados durante la digestión.
  • El aceite de oliva puede reutilizarse, siempre que no se haya calentado en exceso –todavía conserva intactas su calidad y cualidades-. Es muy importante que el aceite no tenga residuos, por lo que se recomienda filtrarlo muy bien. En el caso de empanados y rebozados, deberemos desecharlo pues siempre quedará algún residuo minúsculo (pan, harina, huevo…) que merme el sabor del aceite.
  • Su consumo preferente es de aproximadamente un año desde la fecha de envasado. Así que antes de desecharlo, utiliza el aceite de oliva para otros menesteres, como mascarillas de belleza, fabricación de jabones, etcétera.

 

Sus propiedades y beneficios son numerosos. Desde reducir el colesterol, preservar los huesos, o proteger el corazón. Hasta controlar la presión arterial y la diabetes, prevenir el envejecimiento, así como accidentes cerebrovasculares, e incluso combatir el cáncer de mama. Solo con un consumo moderado, adecuado y continuado podremos aprovechar todos sus beneficios.

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